Luego de haber definido nuestros objetivos el siguiente paso es analizar las diferentes alternativas que tenemos para alcanzar estos objetivos. Generalmente tendremos varias opciones, por ejemplo, si ahorramos Q 500 podríamos tener las siguientes alternativas.
No importa cuales sean las alternativas que tengamos lo importante es que evaluemos los costos y beneficios de cada una de nuestras opciones y que recordemos un importante concepto: el costo de oportunidad.
Todos estamos tomando decisiones en todo momento. ¿Será que compramos un par de tenis de Q600 o los ahorramos? No podemos hacer las dos cosas. Esta es la mejor forma de entender el costo de oportunidad, significa que siempre que tomemos una decisión estaremos sacrificando otras cosas que pudimos haber hecho con ese dinero, tiempo, etc.